ASPECTOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA DE 1910


ASPECTOS HISTÓRICOS DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA DE 1910

SITUACIÓN/PROBLEMA: Pregunta central

¿Cuáles fueron los motivos que originó la Revolución Mexicana de 1910?
Las causas directas de la revolución de 1910, surgen en el porfiriato. Este era el periodo en el cual gobernó Porfirio Díaz. La sociedad mexicana estaba dividida en varias clases; la aristocracia feudal o "alta sociedad", la burguesía nacional, la pequeña burguesía o clase media y el proletariado y los campesinos. Esos treinta años fueron una dictadura. El porfiriato enriqueció a un pequeño grupo de familias, a costa del trabajo de los campesinos y de los obreros que formaban la mayoría de la población. Se constituyó, entonces una clase rica que era dueña de haciendas, de fábricas, de casas comerciales y de negocios financieros. Además de los bienes económicos, este grupo de ricos controlaba el poder político y disfrutaba de una preparación cultural suficiente para sojuzgar al resto de la población mexicana. Además se mandaba por la fuerza a los jóvenes al ejército.
Causas sociales: La inversión de fuertes capitales extranjeros se hizo a costa de explotar todas las riquezas naturales, incluyendo la mayor; el hombre mismo. Esto es, se dispuso de mano de obra barata o regalada por el desmedido apoyo que el gobierno dictatorial concedió a los capitalistas. La explotación a la que se sometió a los peones en las haciendas, las minas y las construcciones, y a los obreros y artesanos en las fábricas fue determinante en la consecución de la lucha armada. La economía mexicana creció y la red ferroviaria se extendió considerablemente. Hacia 1910 el porcentaje de familias sin tierras representaba el 96.9 % de la población total del país.
Surgimiento de Partidos: Después de que se anunciara la posibilidad de un cambio político surgieron 2 grupos principales de tendencia revolucionaria: el Partido Nacional Antirreeleccionista y el Partido Democrático, mientras que los grupos de tendencia porfirista, como el Partido Nacional Porfirista y el Partido Científico optaron por reorganizarse para actuar mejor ante la inminencia de una campaña de electoral. Otra agrupación que también se desarrolló con cierta amplitud, fue el Partido Reyista.
En el Partido Democrático se encontraban personas que encontraban preferible que Porfirio Díaz siguiera al frente del poder, pero creían que era necesario que se buscara un candidato distinto a Ramón Corral para la Vicepresidencia de la República, como lo manifestaron en abril de 1909; sin embargo este partido no alcanzó la popularidad necesaria y fue disuelto. Ante esta situación, el Partido Científico presentó como Candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República, a Porfirio Díaz y a Ramón Corral, respectivamente.
En mayo de 1909 estaba funcionando ya el centro Antirreeleccionista, en cuyas filas se hallaban personas que poco más tarde iban a tener una importante actuación política, tales como: Francisco I. Madero, Emilio Vázquez Gómez, Toribio Esquivel, José Vasconcelos y Luis Cabrera. El primero de ellos, Madero, ya se había hecho célebre para entonces, debido a la publicación su libro titulado “La Sucesión Presidencial en 1910”, en el que hizo un estudio de la situación política mexicana, con cierto criterio revolucionario.
El Partido Reyista, sin tener propiamente un programa doctrinal completo, comenzó a trabajar para presentarse a las elecciones con dos candidatos: el General Porfirio Díaz para la presidencia y el General Bernardo Reyes para la Vicepresidencia, sin embargo Porfirio Díaz lo comisionó con un pretexto de tipo militar para ir a Europa, dejándolo fuera de la escena política. El Partido Reyista se disolvió y sus miembros formaron el partido nacionalista , que participó junto con el Partido Antirreeleccionista, en la Convención Nacional Independiente, que tuvo lugar en la Ciudad de México en abril de 1910.
Para dar impulso y vigor al partido y a la Convención, Francisco I. Madero realizó una gira por algunos Estados de la Nación, lo que logró despertar entusiasmo en algunos y aumentó el número de integrantes de la Convención. Una vez instalada plenamente, se puso a discusión el tema de las elecciones y se resolvió presentar como candidato a la Presidencia de la República a Francisco I. Madero, y como candidato a la Vicepresidencia a Francisco Vázquez Gómez, antiguo médico de Porfirio Díaz, de quién se había distanciado políticamente para entonces. Al mismo tiempo que se lanzaba esa fórmula de Madero-Vázquez Gómez, los convencionistas elaboraron un programa que iba a servir como bandera de lucha, y en la cual los principios de “no reelección” del Presidente y de los Gobernadores, y de “Sufragio efectivo”, eran esenciales.
Pronto surgieron diferencias entre los revolucionarios, divididos en tres grupos
Los villistas, que ofrecían un programa político y social se mostró siempre mas dispuesto a negociar con los liberales. Los zapatistas, que mantenían los principios formulados en el Plan de Ayala;( sus reclamos de restitución de la propiedad de la tierra a los campesinos) y los carrancistas, vinculados a la burguesía y deseosos de preservar los beneficios obtenidos por los generales, empresarios y abogados adictos a Carranza.
Durante el proceso armado de la Revolución Mexicana, se identificó a las principales fuerzas militares por el primer apellido de sus caudillos; así, los integrantes del Ejército Constitucionalista recibieron el nombre de carrancistas; los miembros de la División del Norte y sus aliados fueron conocidos como villistas y, finalmente, los militares del Ejército Libertador del Sur se llamaban así mismos zapatistas.
Grupos revolucionarios: Su principal propósito era quitar del poder a Porfirio Díaz, y más igualdad entre las diferentes clases sociales.
Los revolucionarios, estaban divididos en tres grupos: los villistas, que ofrecían un programa político y social poco definido. (Estaban liderados por Pancho Villa); los zapatistas, (liderados por Emiliano Zapata) que mantenían los principios formulados en el Plan de Ayala; y contrarios a estos estaban los carrancistas, vinculados a la burguesía y deseosos de preservar los beneficios obtenidos por los generales, empresarios y abogados adictos a Carranza.
Acciones revolucionarias: Plan de San Luis de Potosí: Este acuerdo prometía revisar los abusos que había cometido el gobierno anterior con los terrenos de las personas y devolverlos a quienes se los habían arrebatado, fue realizado por Francisco Madero ya que se estaba consumando un nuevo fraude electoral, este fue encarcelado y Díaz quedo libre. Los antirreelecionistas realizaron protestas y de esta manera se puso en libertad a Madero.
Francisco M. huyo a Texas y dio a conocer este plan para que el pueblo mexicano tome las armas y se defienda para terminar con la dictadura y la oligarquía.
En la alianza nacional antirreelecionista se mostró la influencia del liberalismo y la desradicalización de la oposición. Estos se plantearon la vuelta al régimen constitucional y la necesidad de reformar la ley electoral y dar libertad de prensa y enseñanza, mejorar las condiciones de trabajo de los obreros nacionalizar al personal ferroviario, proteger al indígena, fomentar las grandes y pequeñas industrias y afianzar las relaciones con los países latinoamericanos con el objetivo de lograr la unión de republicas centroamericanas.
Presidencia de Madero: El gobierno procedió al desarme de las fuerzas revolucionarias, pero los zapatistas se negaron a ello, exigiendo garantías de que serían atendidas sus demandas en favor de una solución para el problema agrario. El general Victoriano Huerta combatió a los zapatistas del estado de Morelos en los meses de julio y agosto de 1911, los derrotó en Cuautla y los obligó a refugiarse en las montañas de Puebla. Sin embargo, en las elecciones presidenciales resultó elegido Madero, quien tomó posesión de su cargo el 6 de noviembre de 1911, pero que no logró alcanzar un acuerdo con Zapata ni con otros líderes agrarios por su falta de sensibilidad para resolver los problemas sociales planteados por el campesinado.
El 28 de noviembre de 1911, Zapata proclamó el Plan de Ayala, en el que se proponía el reparto de tierras y la continuación de la lucha revolucionaria. Orozco, tras ser nombrado por los agraristas jefe supremo de la revolución, se sublevó en Chihuahua en marzo de 1912, y otro tanto hicieron los generales Bernardo Reyes y Félix Díaz en Nuevo León y Veracruz respectivamente. El Ejército federal, al mando de Prudencio Robles y Victoriano Huerta, reprimió con dureza los levantamientos, estableciendo campos de concentración, quemando aldeas y ejecutando a numerosos campesinos. En la ciudad de México tuvo lugar en febrero de 1913 la que se denominó Decena Trágica, enfrentamiento entre los insurrectos y las tropas del general Huerta, que causó alrededor de 2.000 muertos y 6.000 heridos. Con la insólita mediación del embajador estadounidense, Henry Lane Wilson, el general Huerta llegó a un acuerdo con el general Díaz, destituyó a Madero y se autoproclamó presidente el 19 de febrero de 1913. Cuatro días después el presidente Madero y el vicepresidente Pino Suárez fueron asesinados por órdenes de Huerta.
El gobierno de Huerta no fue reconocido por el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, quien el 26 de marzo de 1913 proclamó el Plan de Guadalupe, bandera de la revolución constitucionalista, por el que se declaraba continuador de la obra de Madero y procedía a la formación del Ejército constitucionalista, al que no tardaron en sumarse el coronel Álvaro Obregón en Sonora, y Pancho Villa en el norte, mientras Zapata volvía a dominar la situación en el sur y este del país. La oposición a Huerta en la capital se realizó a través de la Casa del Obrero Mundial, de tendencia anarquista y defensora de las clases obreras urbanas, pero cercana a los planteamientos agrarios del movimiento zapatista, al que dotaron de una ideología más definida, y del lema “Tierra y Libertad”, que los alejaba tanto de Huerta como de Carranza. Las tropas constitucionalistas, formadas por campesinos y gentes del pueblo, derrotaron al Ejército federal por todo el territorio nacional: Villa ocupó Chihuahua y Durango con la División del Norte; Obregón venció en Sonora, Sinaloa y Jalisco con el Cuerpo de Ejército del Noroeste; y Estados Unidos, tomando partido por los oponentes a Huerta, hizo desembarcar su infantería de Marina en Veracruz el 21 de abril de 1914. Después del triunfo constitucionalista en Zacatecas el 24 de junio de ese mismo año y la ocupación de Querétaro, Guanajuato y Guadalajara, Huerta presentó la dimisión el 15 de julio siguiente y salió del país. En el Tratado de Teoloyucan se acordó la disolución del Ejército federal y la entrada de los constitucionalistas en la capital, que se produjo el 15 de agosto de 1914.

CONCEPTOS QUE INCLUYE LA REVOLUCIÓN MEXICANA

En este trabajo se analizará la categoría situación revolucionaria según la entiende Eric Hobsbawm, con el objetivo principal de aplicarla al caso específico de la Revolución Mexicana de 1910.
¿De qué hablamos cuando hablamos de situación revolucionaria?
En La Revolución, Hobsbawm define a la situación revolucionaria como “una crisis a corto plazo de un sistema con tensiones internas a largo plazo, que ofrece posibilidades de un estallido revolucionario”. Si bien este primer acercamiento parece no decir mucho, luego retomará a Lenin para señalar que una situación revolucionaria comprende los siguientes tres puntos: “1) ‘crisis en la política de las clases dirigentes, que produce fisuras a través de las cuales aparece el descontento y la indignación de las clases reprimidas’; 2) la agudización del descontento de las clases inferiores; y 3) un ‘incremento considerable de la actividad de las masas’”. Finalmente, concluye de manera acertada que el punto central del análisis leninista reside en la interacción de dos factores: la desintegración de la dominación política de los explotadores (“crisis en las clases altas”) y la acción revolucionaria de las masas (“la rebelión de las masas, empujadas a realizar una acción histórica independiente”).
De lo dicho por Hobsbawm se deduce, principalmente, que la concepción leninista evita caer en cualquier clase de reduccionismo económico: el hecho de que una crisis económica plantee la disolución del sistema y lleve a la descomposición de las relaciones sociales y políticas de la sociedad es un requisito para el surgimiento de una situación revolucionaria, pero no es suficiente. Para que el agravamiento agudo de las condiciones de existencia de las masas se transforme en un cuestionamiento de su supervivencia, es necesario que se produzca un cambio radical en su conciencia. Sin estas modificaciones subjetivas no podemos hablar de situación revolucionaria, esto sin perder de vista que tales modificaciones son enteramente objetivas, pues se producen con “independencia no sólo de la voluntad de grupos y facciones separados, sino incluso de las distintas clases”. Así, el cambio en la conciencia de las distintas clases no queda sujeto a la arbitrariedad, sino que se produce bajo el imperio de una necesidad histórica.
La revolución mexicana, iniciada en 1910, va a dar lugar a la destrucción del viejo Estado porfirista, o sea, de una formación económico-social que combinaba un incipiente desarrollo capitalista nacional, moldeado por la penetración y subordinación al capital extranjero, con la subsistencia de relaciones precapitalistas. Tal proceso ha sido denominado habitualmente con el nombre de “ley del desarrollo desigual y combinado”: en el marco de la mundialización de las relaciones capitalistas y de la temprana llegada del capital extranjero, formas precapitalistas de producción aparecen subsumidas a la incorporación de elementos propios de la modernización capitalista, pues la adquisición de grandes adelantos técnicos y tecnológicos se logra sin la necesidad de repetir el paso por determinadas etapas históricas. Por tal razón, la modernización no implica necesariamente, como es el caso de México, la realización de ciertas tareas ligadas a las revoluciones “democrático-burguesas”, como la independencia nacional, la reforma agraria y la liquidación del latifundio.
Ahora bien, fue la revolución de Reforma -las grandes luchas de los liberales a mediados del siglo XIX- la que abrió el camino al desarrollo capitalista del país. El objetivo principal de la Reforma constaba en atacar a la Iglesia como gran corporación y a las comunidades agrarias, pero su resultado lejos estuvo de alguna clase de reforma agraria; al contrario, se propició una nueva concentración del latifundio en torno a la hacienda. De aquí que la Reforma no haya dado lugar al surgimiento de una nueva clase de pequeños propietarios, sino al reforzamiento de los terratenientes. De esta forma, las relaciones capitalistas se fueron extendiendo de la mano de la expansión de las haciendas, en un proceso que combinó estas relaciones con formas precapitalistas de dependencia de los peones hacia la hacienda y con el dominio local de hacendados y caciques.
Pero si la Reforma sirvió para abrirle el paso al capitalismo, recién bajo el porfiriato (1876- 1910) su desarrollo cobrará un ritmo intenso. Gilly destaca, para esta época, la articulación y combinación constante de las relaciones capitalistas y precapitalistas y de “dos procesos que en los países avanzados se presentaron separados por siglos: un intenso proceso de acumulación originaria y un intenso proceso de acumulación capitalista (reproducción ampliada)”, todo lo cual explica que México haya entrado a la esfera del capitalismo mundial combinando relaciones sociales arcaicas en el campo con los avances de la producción capitalista, que se expresaron fundamentalmente en el desarrollo de determinadas ramas de la industria manufacturera y extractiva. Por ello, la caracterización del porfirismo que realiza Mires no podía ser más acertada:
“Díaz representaba (…) un intento por conciliar en el poder a las clases señoriales con las aceleradas tendencias modernizantes de aquellos sectores del bloque dominante más vinculados al exterior. Si tuviéramos que sintetizar la esencia de esa dictadura, habría que decir que se trataba de una expresión política de la alianza entre la propiedad señorial y el capital extranjero. Por lo tanto, el gobierno de Díaz gozaría de estabilidad en tanto garantizara los términos tácitos de esa alianza.”
Así, durante el porfiriato maduró el proceso de expansión de las haciendas, o sea, de expropiación de las comunidades y expulsión de los antiguos propietarios -quienes se transformaron en peones acasillados o en trabajadores manufactureros-, y de concentración de la tierra en pocas manos. Además de los campesinos desposeídos, y en plena relación con ello -pues uno de los factores del desarrollo del movimiento obrero fue, precisamente, el ataque sistemático a la propiedad comunal del campo-, fue surgiendo un joven proletariado ligado especialmente la industria extractiva, textil, metalúrgica y a los ferrocarriles, en cuyos sectores más avanzados cobraron fuerza las ideas liberales y anarquistas.
Vale agregar, por último, que en todo este proceso jugó un rol determinante el capital extranjero. Como afirma Mires, “el avance acelerado del capital extranjero trajo consigo en México el desarrollo de intereses locales vinculados al exterior, que no tardaron en organizarse políticamente al amparo de la dictadura de Díaz”. El mismo autor nos dice, además, que en “en los albores de la revolución las áreas económicamente estratégicas del país estaban ocupadas por capitales extranjeros, ganando el norteamericano una rápida hegemonía sobre el europeo”. Asimismo, y si bien la burguesía mexicana surgió vinculada al porfirismo, a la propiedad terrateniente y al capital extranjero, una de las consecuencias de la modernización del país será el “ascenso de un nuevo sector de la burguesía que pasaba de terrateniente a industrial (sin dejar de ser propietaria de tierras), uno de cuyos prototipos era precisamente la familia Madero, sector que buscaba una transformación de los métodos de dominación del Estado para acordarlos con las transformaciones económicas sufridas por el país.”
En resumen, el desarrollo capitalista mexicano se dio a través de un proceso combinado y desigual, en el marco del paso del capitalismo a su etapa imperialista. Esto determinó que los capitales nacionales se subordinaran al capital extranjero y se orientaran fundamentalmente hacia la producción de materias primas, lo que conllevó un profundo proceso de expropiación de tierras. De esta manera, el porfiriato -expresión política de la alianza entre hacendados y capital extranjero- logró garantizar la modernización económica, esto a través de métodos dictatoriales y a consta de la opresión de la gran mayoría de la población. Es por ello que Mires hablará de una “modernización dependiente”, lo cual evidencia la ausencia de una clase social capaz de convertirse en motor del desarrollo nacional autónomo. Pero la resistencia que el avance de la hacienda generó en los pueblos estuvo lejos de ser un hecho aislado; al contrario, se fue combinando con otras formas de resistencia campesina y obrera contra la dictadura porfirista, y con la oposición del nuevo sector de la burguesía, que veía limitadas sus posibilidades de ascenso.
Cuando los de arriba ya no pueden y los de abajo todavía no quieren.
Será a partir de 1906 cuando comenzarán a gestarse las condiciones que terminarán por trastocar definitivamente la estabilidad del porfiriato. A nivel mundial, la crisis internacional de 1907 afectó gravemente a la economía mexicana, tanto en su actividad industrial como en sus exportaciones, las alturas, es decir, en un período en el cual se quiebra la hegemonía burguesa, en un contexto material en el cual la burguesía no tiene recursos para superar su división; y 2) la irrupción de las masas agrarias, al tener como reivindicación principal la cuestión de la tierra, chocaba contra el Estado, defensor de los intereses de los terratenientes, y contra uno de sus máximos pilares, el ejército. La lucha por la tierra era, necesariamente, una lucha contra el Estado burgués, lo cual ponía sobre la mesa la cuestión del poder. Estamos, por lo tanto, ante el comienzo de una situación revolucionaria.
A esta altura, la definición de Hobsbawm se nos presenta como incompleta. En primer lugar, porque en ningún momento menciona la lucha por el poder, pero si no está planteada esta cuestión es en vano hablar de situación revolucionaria. En segundo lugar, porque si bien es cierto que el objetivo de Lenin era el de “enseñar a los bolcheviques a reconocer las oportunidades cuando se presentaban”, al afirmar que la existencia de una situación revolucionaria es discutible hasta que realmente se produce la revolución, despreciando la capacidad de predicción, Hobsbawm termina negando toda posibilidad de “reconocer las oportunidades”, o lo que es igual, de acción revolucionaria conciente. Por eso, ahora estoy en condiciones de agregar que la situación revolucionaria es, en definitiva, la situación concreta en la que se reúnen las condiciones políticas para la lucha revolucionaria por el poder.

SECUENCIA EN LA QUE SE DESARROLLA LA REVOLUCIÓN MEXICANA

1908
Marzo 07: El presidente Porfirio Díaz, después de casi 30 años en el poder, declara ante el periodista James Creelman que México está preparado para la democracia y que al llegar 1910 se retirará del poder. La entrevista se publica primero en Estados Unidos y hasta marzo en México.
Diciembre: Francisco I. Madero publica el libro La sucesión presidencial en 1910.

1909
Mayo 21: A instancias de Madero y otros partidarios, se constituye el Centro Antirreeleccionista de México cuyo programa sostiene “Sufragio Efectivo, No Reelección”.
Octubre 16: El presidente Porfirio Díaz se entrevista en El Paso y en Ciudad Juárez, con el presidente de los Estados Unidos de América, William H. Taft.

1910
ABRIL 15: Francisco I. Madero es elegido candidato a la presidencia de la República por el Partido Antirreeleccionista. La carrera por la presidencia se concentra en dos candidatos, Porfirio Díaz y Francisco I. Madero.
JUNIO 06: Durante su gira electoral, Madero es aprehendido en Monterrey y trasladado a San Luis Potosí. Empieza la persecución contra maderistas en todo el país.
JULIO 10: Con Madero en la cárcel, se realizan las elecciones. Porfirio Díaz obtiene el triunfo con 18,625 votos contra 196 votos que alcanzó Madero.
SEPTIEMBRE 15-16: El general Porfirio Díaz preside los festejos del Centenario de la Independencia de México.
OCTUBRE 05: Luego de huir de su confinamiento en San Luis Potosí, Madero llega a Estados Unidos y desde ahí proclama el Plan de San Luis Potosí por el cual convoca a todos los mexicanos a tomar las armas en contra del gobierno de Porfirio Díaz a partir de las 6 de la tarde del domingo 20 de noviembre de 1910.
NOVIEMBRE 18: Los hermanos Serdán, Aquiles, Máximo y Carmen, junto con otros correligionarios maderistas combaten la policía de la ciudad de Puebla. Es el primer brote revolucionario.
NOVIEMBRE 20: Inicia la lucha armada contra Díaz de acuerdo con el plan de San Luis Potosí. Distintos brotes rebeldes estallan en el norte del país. Al cruzar la frontera, Madero se encuentra con un pequeño contingente de hombres y decepcionado regresa a Estados Unidos creyendo que el movimiento ha fracasado.

1911
FEBRERO 14: Francisco I. Madero cruza la frontera para ponerse al frente de la revolución.
MARZO 11: En Villa de Ayala, Morelos, Emiliano Zapata se levanta en armas contra la dictadura de Porfirio Díaz.
MAYO 10: Pascual Orozco y Pancho Villa toman Ciudad Juárez, lo que traerá como consecuencia el triunfo de la lucha maderista.
MAYO  21: Se firman los tratados de paz conocidos como tratados de Ciudad Juárez. Por disposición constitucional, Francisco León de la Barra asume el poder interinamente. Madero acepta el licenciamiento de las tropas revolucionarias.
MAYO 25: Porfirio Díaz renuncia a la presidencia de México luego de más de 30 años de ocupar el poder. Días después parte al exilio.
JUNIO 7: Madero hace su entrada triunfal en la ciudad de México.
OCTUBRE 1-15: Se celebran las primeras elecciones libres para elegir presidente de la República. Madero obtiene 19 997 votos contra 87 que alcanzó León de la Barra.
NOVIEMBRE 6: Madero protesta como presidente de la República.
NOVIEMBRE 25: Emiliano Zapata proclama el plan de Ayala y se levanta en armas contra el régimen de Madero acusándolo de haber incumplido las promesas hechas en el plan de San Luis. Con este documento introduce el elemento agrarista al proceso revolucionario.

1912
MARZO 2: Estalla la rebelión de Pascual Orozco contra el régimen de Madero.
SEPTIEMBRE 16: Inicia sesiones la XXVI Legislatura de la Cámara de Diputados, electa por primera vez de una manera libre.
OCTUBRE 16: Félix Díaz se rebela en Veracruz contra el gobierno de Madero.

1913
FEBRERO 9: Estalla una revuelta contra Madero, en la ciudad de México, encabezada por Bernardo Reyes, Félix Díaz y Manuel Mondragón, conocida como la Decena Trágica. Reyes muere al intentar tomar Palacio Nacional, por lo que los rebeldes deciden atrincherarse en La Ciudadela.
FEBRERO 18: Luego de diez días de sangrientos enfrentamientos en la capital, termina la Decena Trágica con la traición de Huerta quien ordena la aprehensión de Madero y Pino Suárez. Ambos son confinados en la intendencia de Palacio Nacional.
FEBRERO 19: Gustavo Madero es asesinado. Madero y Pino Suárez renuncian a la presidencia y vicepresidencia del país. Luego de 45 minutos en el poder, Pedro Lascuráin secretario de Relaciones Exteriores, renuncia y su lugar lo ocupa Victoriano Huerta, a quien había designado secretario de Gobernación.
FEBRERO 22: Madero y Pino Suárez son asesinados a espaldas de la penitenciaría de Lecumberri.
MARZO 26: Con el Plan de Guadalupe, Venustiano Carranza convoca a la rebelión contra el gobierno usurpador de Huerta y organiza el Ejército constitucionalista para restaurar el orden constitucional roto con el cuartelazo de estado. Se le une Álvaro Obregón.
MAYO 30: Zapata modifica el plan de Ayala desconociendo a Huerta, pero no se suma al Ejército Constitucionalista, sino que hace una lucha paralela.
SEPTIEMBRE 29: Francisco Villa y la División del Norte se unen a la revolución constitucionalista
OCTUBRE 1: Huerta disuelve la Cámara de Diputados y encarcela a varios de sus miembros.

1914
ABRIL 3: Tras varios meses de combates, la toma de Torreón, marca la serie de victorias con las que la División del Norte del Ejército Constitucionalista, encabezada por Pancho Villa, derrotará al gobierno de Huerta.
ABRIL 21: Marines estadounidenses invaden Veracruz.
JUNIO 23: A pesar de las diferencias entre Villa y Carranza, dentro del Ejército Constitucionalista, la División del Norte toma Zacatecas.
JUNIO 4-8: Para evitar la escisión revolucionaria, se reúnen en Torreón delegados de la División del Noroeste comandada por Obregón y de la División del Norte comandada por Villa, se comprometen a seguir aliados y convocar a una Convención revolucionaria.
JULIO 8: Álvaro Obregón, al frente del cuerpo del ejército del Noroeste toma Guadalajara.
JULIO 15: Victoriano Huerta renuncia a la presidencia y huye del país.
AGOSTO 13: El general Álvaro Obregón, como representante del Ejército Constitucionalista firma los tratados de Teoloyucan.
AGOSTO 20: Carranza llega a la ciudad de México.
OCTUBRE 01: Inician las sesiones de la Convención Revolucionaria en la ciudad de México; se busca evitar el rompimiento entre los distintos grupos revolucionarios.
OCTUBRE 10: Por un acuerdo entre las fuerzas revolucionarias, se reanudan las sesiones de la Convención en la ciudad de Aguascalientes.
NOVIEMBRE 5: La Convención solicita a Carranza que a más tardar el día 10 entregue el poder y elige como presidente al general Eulalio Gutiérrez.
NOVIEMBRE 9: Carranza desconoce a la Convención y establece su gobierno en Veracruz. Los convencionistas, encabezados por Villa y Zapata, avanzan sobre la ciudad de México.
DICIEMBRE  6: Villa y Zapata ocupan la ciudad de México y desfilan con 50 mil hombres por las principales calles. Su primer encuentro fue dos días antes en Xochimilco.
 
1915
ENERO 6: Desde Veracruz, Venustiano Carranza expide su ley agraria.
ENERO 16: El gobierno de Eulalio Gutiérrez abandona la ciudad de México debido a la insubordinación de Villa y Zapata.
ENERO 16: La Convención elige al general Roque González Garza presidente de México en sustitución de Eulalio Gutiérrez y ratifica a Villa como general en Jefe del Ejército Convencionista.
ENERO 26: Ante el avance de las fuerzas obregonistas sobre la ciudad de México, el gobierno de la Convención se traslada a Cuernavaca.
ABRIL-JUNIO: Durante tres meses, Álvaro Obregón se enfrenta y derrota a Pancho Villa en la región del Bajío, en las célebres batallas de Celaya y la Trinidad. La victoria sobre Villa le otorga el triunfo definitivo a Carranza.

1916
MARZO 9: Pancho Villa invade Columbus, población fronteriza de Nuevo México.
DICEMBRE 1: Convocado por Venustiano Carranza, inicia sus sesiones el Congreso Constituyente en Querétaro que se encargará de redactar la nueva Constitución.

1917
FEBRERO 5: Se promulga la Constitución.
MAYO 1: Venustiano Carranza asume la presidencia constitucional del país.

DOS CONCEPTOS GENERALES SOBRE LA REVOLUCIÓN
Igualdad y soberanía nacional, que se cumplan los estatutos idealistas y filosóficos de aquellos que pagaron por mérito filantrópico a la nación mexicana con su sangre en que se viera realizado dichos ideales, la reducción de la pobreza en cuanto a la distribución equitativa de la riqueza en proporción a que la tierra es para quien la trabaje.